#EnPrimeraPersona | Blog d’Especialista Municipal Voluntari/ària

Raquel Campello Bertol, il·licitana treballadora de l’Ajuntament d’Elx, qui, juntament amb l’ONGD Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (CEPAM), ha cooperat a Otavalo (l’Equador) per una millora en la qualitat de l’atenció ciutadana

PARTE 1

El pasado 19 de agosto me embarqué en esta maravillosa aventura, irme como voluntaria del Fons Valencià per la Solidaritat para realizar una asistencia técnica en el Municipio de Otavalo, en Ecuador, en lo que allí llaman la VUSM, la Ventanilla Única de Servicios Municipales.

En España ya tuve clara mi decisión de hacer algo así, podría decir que quería quitarme una espinita que tenía clavada y, después de bastantes horas de vuelo, de no saber qué me iba a encontrar, de viajar sola a un país desconocido, una cultura diferente, todo se presentaba, como poco… EXCITANTE.

Conforme aterricé en Quito ya me esperaba la amable Lily Rodríguez, presidenta del CEPAM y un rico jugo de tomate de árbol, ¡¡¡ay qué rico!!!

De ahí a mi destino, Otavalo, y como ya me había chivado Wikipedia, me encontraría “una ciudad en el altiplano andino de la provincia de Imbabura, al norte de Ecuador. Está rodeada de volcanes, como el volcán Imbabura. Es conocida por su mercado de Otavalo en la central Plaza de Ponchos, donde los lugareños vestidos con ropa indígena tradicional venden textiles coloridos y artesanías”.

Lo que no me había dicho Wiki es lo acogedora de su gente, pues conforme pisé tierra Otavaleña no paré de recibir muestras de cariño y afecto por parte de todos los compañeros y compañeras de lo que el Fons Valencià llama “La Contraparte”, haciéndome sentir como en casa. Ahí me di cuenta de que no, no viajaba sola, estaba en familia.

Diré que llegué un sábado por la mañana y que hasta el lunes no empezaba mi asistencia, pues bien, no tuve tiempo ni de pensar qué podría hacer hasta entonces pues ya se encargaron ellos de llevarme a todos lados y de presentarme a un montón de gente, cada cual más encantadora, desde Marlon Gómez, director de Gestión de Desarrollo Social, Educación y Cultura, mis queridas Alexita y Carlita y un largo etcétera.

Que si visitar el Lechero, la Laguna de San Pablo, ir de ruta por la Cascada de Peguche, subir a la laguna de Mojanda, la de Cuvilche, hasta fui de conciertos, ¡¡¡¡cuántas cosas bonitas tiene Otavalo!!!! Cuando me di cuenta llevaba 2 días en Ecuador y no había parado ni un segundo.

Y entonces llegó el lunes 22 de agosto, 8 de la mañana hora local, allí estaba yo en la OMAC (Oficina Municipal de Atención Ciudadana de Elche en la que yo trabajo) pero de Otavalo. Y digo esto porque nada más entrar a mi puesto de trabajo por unas semanas, en la VUSM, ya encontré multitud de similitudes con mi oficina en el Ayuntamiento de Elche.

Colaborar codo con codo con Yady Benítez, la jefa de Fortalecimiento Institucional y responsable de la ventanilla es todo un regalo, nos hemos sentido identificadas la una con la otra desde el primer momento, las mismas motivaciones, las mismas luchas y por desgracia, los mismos problemas o por ser positivas, las mismas oportunidades de mejora. En definitiva, un primer y gran paso para una excelente colaboración.

PARTE 2

Me decido a continuar con el blog y sin darme cuenta ya estoy en Elche y resulta que esto ya se ha acabado. Sí, ya he vuelto, y el hecho de escribirlo me ayuda a que no se olvide, que no se evapore esta maravillosa experiencia que he vivido gracias al Fons Valencià per la Solidaritat y a esa contraparte que me llevo en el corazón, Otavalo, con su fiesta del YAMOR, la fiesta más alegre, en la ciudad más amable. Así son ellos y ellas, alegres, amables y todo corazón.

Parece que eso de la cooperación como que pega más en el ámbito de servicios sociales, de empoderamiento de la mujer, etc. ¿Pero una asistencia técnica en materia administrativa? ¿Os preguntaréis, de qué se trata? ¿A qué me he dedicado yo durante estas semanas? Ya os comenté de lo intenso de mi llegada, pues así continuó hasta el último día de mi estancia. Reuniones, diagnósticos, análisis de fortalezas y debilidades, propuestas de mejora, impartir curso de capacitación, etc., etc.

No había tiempo que perder, mano a mano con la contraparte para trabajar por la mejora en la atención ciudadana, en la simplificación administrativa, en facilitar la relación entre la ciudadanía y la administración.

Reconozco que en algún momento uno piensa… Pero ¿qué hago yo trabajando en mis vacaciones? Pensamiento que rápidamente se disipa por la recompensa que uno obtiene tanto a nivel laboral como personal.

Entre reunión y reunión, pude visitar volcán tras volcán, porque aquella es tierra de volcanes, lagunas y ponchos, hasta tuve el honor de participar en el famoso Pregón de las Fiestas del Yamor.

Y para finalizar mi asistencia qué mejor que una buena fiesta de despedida. Una vez terminado mi proyecto y haberme reunido con el alcalde de Otavalo para presentarle mis propuestas, era hora de despedirse, de comer con mis compañeros y compañeras y por qué no, de sacar un guitarra, de que cante el Sr. Guardia y de reír y bailar al ritmo de “San Juan, San Juan”.

¡¡¡¡Qué maravillosa experiencia!!!! Gracias familia de Otavalo, vosotros habéis hecho que os lleve por siempre en el corazón.

Posdata: aún suena en mi cabeza esa musiquilla de flauta andina que todas las mañanas me despertaba cuando pasaba la furgoneta del gas.